mi historia

¿Quiénes son los escritores del futuro, sobre la inciativa?

Los escritores del futuro surgió en un instante en el que terminé de escribir una poesía en el jardín botánico de Palermo (Buenos Aires, Argentina) y se quedó grabado en mi mente ese nombre poderoso. Sabía de antemano que el poema que tenía en mis manos no iba a ser uno más. Tenía algo importante entre manos. Leer poesía…

Hace tiempo que me venía preocupando la falta de apoyo que tenemos los escritores digitales y queria crear una comunidad donde nos pudieramos dar una mano entre todos. Es importante que seamos reconocidos por el trabajo que realizamos aunque no se nos considere hoy en día como “literatura”.

No existe la buena y la mala literatura. Nadie puede marcar una línea entre lo que sí es y lo que no. ¿Se puede leer?¿Puede transmitir un mensaje?¿Tiene una historia? Entonces, es literatura. Sin importar el formato, los errores de tipeo, los lenguajes utilizados o si no te gusta. De esos temas, se encargan las editoriales y muchos escritores digitales no estamos siendo apoyados por nadie, así que nos arreglamos con nuestra mejor arma: la creatividad. Además de tener mucha paciencia.

Estoy segura que va a haber un gran cambio en el mundo de la literatura y que nadie nos puede preparar para esto, por mucho que queramos. Estoy poniendo mi mayor esfuerzo para estar al pendiente, analizar la situación y ayudar con mis conocimientos a quien lo necesite. Con creatividad y estrategia no hay nada que no se pueda superar. Es hora de dejar de separar la literatura en dos y complementarlas que tanta falta le hace una a la otra. Nadie acabará con los libros, en fin. No sé por qué tanta resistencia a los nuevos formatos digitales.

¿Quién es Tsunami, la que escribe?

El nombre Tsunami nació cuando tuve sueños que se repetían donde aparecían olas gigantes de la nada. El reto consistía en que si escapaba era tarde, la única forma de salvarme era surfeándola o correr hacia la pared de agua y sumergirme allí dentro. Como una chica que ama el mar, era un sueño ilógico y contradictorio. Mi inconsciente trataba de mostrar mis decisiones autodestructivas y que tenía que enfrentarme a quien realmente soy para sobrevivir: un incontrolable tsunami.

Toda la idea del blog surgió en medio de una de las peores crisis existenciales de mi vida. Había decidido dejar de escribir en el blog donde llevaba escribiendo por 7 años y parecía haber perdido la pasión de un día al otro. Luego de muchos meses pausando mi vida, me di cuenta que escribir sin ser leída era una locura. Hasta sigo creyendo que es peor no ser leída a que te roben las ideas. Finalmente, tomé la decisión de abrir el blog.

Muchos se preguntan ¿Por qué hago esto?¿Qué gano? y ni me esfuerzo en explicarlo. No entienden nada. Mi trabajo es relacionado con las redes sociales-negocios digitales y mi pasión es escribir, siempre en ese orden. La escritura es cultura, es una visión, no es un producto o ganancia. Lo único que mantiene todo este trabajo es la insistencia y constancia de la que escribe, el resto es historia.

Estudié muchas cosas: literatura, animación, diseño gráfico, ilustración, marketing digital y programación. Cada vez que algo me apasionaba, me ganaba la curiosidad. Mi perfil es algo complicado y todavía no he encontrado una carrera que incluya mi recorrido a lo largo de todos estos años. Me gusta estar actualizada en las nuevas tecnologías y probar tendencias creativas.

Creo firmemente que el blog es el mejor formato para escribir y te da una libertad que sería inimaginable para escritores de otras generaciones. Hay una frase que me gusta mucho de Steve Jobs que siempre la repito en mi mente “solo podés conectar los puntos mirando hacia el pasado, tenés que confiar que en algún momento en el futuro los puntos se conectarán” Y así pienso día a día cuando me siento a escribir nuevos proyectos. En especial, cuando personas se resisten a compartir mi visión de la literatura.

No importa cuantas vueltas dé mi vida, siempre vuelvo a la escritura. Es un destino que no puedo borrar sin importar cuánto lo intente para amoldarme a la vida considerada como “normal”. Es que mi único propósito en este momento es inspirar con mis palabras el cambio en las personas. Al final del día, del mes, del año vuelvo a ser yo con mi lapicera frente a la hoja en blanco, bombardeada por historias e ideas, lista para revolucionar el mundo.

Si me preguntan si tengo esperanzas de que una chica con su computadora pueda cambiar el mundo, la respuesta es sí.


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